Avión solar que intentará dar vuelta al mundo logra exitosa primera prueba
“Demasiado grande, demasiado liviano e imposible de controlar en vuelo”, decían los críticos cuando, hace 11 años, Bertrand Piccard presentó las maquetas del Solar Impulse, el avión solar con el que pretende dar la vuelta al mundo. Los lapidarios presagios ingenieriles no detuvieron su afán y, desde entonces, el aeronauta suizo no ha descansado para que su vuelo sustentable se realice finalmente en 2015. Ayer, en el aeródromo de Payerne (Suiza), la nueva versión del avión -con mejoras y más grande que la que el año pasado recorrió Estados Unidos en dos meses- realizó un exitoso viaje inaugural de dos horas y 17 minutos. Pilotado por el alemán Markus Scherdel, la nave pasó los 1.670 metros de altura y alcanzó hasta 88,5 km/h (55 km/h promedio). El próximo año, cuando comience su recorrido por el globo, llegará a los 8.500 metros de altura y 140 km/h. “Tiene la envergadura de un (avión) jumbo y el peso de un auto”, resumió Bertrand, quien en 2015 piloteará el avión junto a André Borschberg, ingeniero y cofundador del proyecto. “Es un gran día para todo el equipo de Solar Impulse. Un avión de este tipo es absolutamente único y, por primera vez en la historia, tenemos un avión que está volando sin combustible día y noche, mostrando el increíble potencial de las tecnologías limpias”, dijo Piccard a la BBC.







EN 1999, Patricia Sutherland, arqueóloga de la Universidad Memorial de Canadá, se topó con dos inusuales cuerdas durante una visita al Museo Canadiense de la Civilización, en Quebec. Habían sido encontradas en la isla de Baffin, al norte del país, y catalogadas como obra de la cultura Dorset, originaria del ártico. Pero la investigadora tenía la fuerte sospecha de que sus verdaderos autores procedían del otro lado del Atlántico. No sólo eso. Pronto, se convirtieron en la pista que buscaba para localizar el segundo asentamiento vikingo conocido en América y, de paso, confirmar una teoría que los científicos manejaban desde hace cinco décadas: los vikingos fueron los primeros europeos que llegaron a América después del poblamiento original y lo hicieron 500 años antes de que Colón pisara la isla de San Salvador.