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La revolución de las computadoras personales cumple 20 años, pues un 6 de mayo de 1998 Steve Jobs reveló al mundo la iMac: un PC colorado y todo-en-uno, destinado a cambiar el aspecto de los escritorios y relanzar a Apple.

La diferencia con las computadoras presentes en el mercado en ese momento fue evidente al primer vistazo. La iMac abandonaba el clásico color beige para apuntar a un plástico azul traslúcido, que deja ver el interior de la máquina.

Y también el diseño era diferente: el PC de la casa de la Manzana, de formas redondeadas, recordaba a algunas TV de tubo catódico de los años ’60.

La clásica torre que encierra los componente de la computadora desapareció, así como las cajas externas.

La iMac integró todo en su interior y ofrecía una manilla para el traslado inserta en la parte alta del armazón.

El dispositivo se dirigía a un público no solo profesional, gracias a un precio accesible para los estándares de Apple de esa época: 1.299 dólares que bajó a 999 en los años sucesivos cuando llegaron otros colores y hasta un modelo florido.

“Hemos diseñado la iMac para ofrecer a los consumidores algo más: la excitación de Internet y la simplicidad de la Mac”, dijo Jobs.

Y la iMac signó además del retorno de Steve Jobs a Apple. Un retorno que significó una salvación inmediata para la compañía, que pasó de un rojo de 878 millones de dólares en 1997 a una utilidad de 414 millones de la misma moneda en 1998.

Solamente en los últimos tres meses de aquél año, se vendieron más de medio millón de las increíbles iMac.

Tras el regreso a la compañía en 1998 de Jobs, éste ofreció al mundo una nueva y original idea de revolucionar el mercado de la computación: crear un ordenador de sobremesa capaz de prescindir de uno de los principales componentes de un computador, su torre.

Esto se debió a la ingeniosa idea de incluir toda la CPU dentro del mismo monitor, es decir integrar todo el equipo en un único conjunto, una idea que hoy en día, aunque podamos quedarnos indiferentes ante este hecho gracias a que la tecnología que actualmente se desarrolla nos cabe en un bolsillo, sigue siendo una de las características más conocidas de Apple incluso con sus modelos más recientes.

Es probable que muchos de los seguidores del iMac desconozcan a la persona que ha tenido la responsabilidad y orgullo de diseñar todos y cada uno de estos diferentes modelos. Su nombre es Jonathan Ive, un famoso diseñador industrial británico, que actualmente ocupa el cargo de vicepresidente de diseño industrial en Apple Inc. desde que en 1997 decidiera incorporarse a la compañía de la manzana y ésta la diera la oportunidad de ocupar dicho cargo directivo en la empresa.

Durante la estancia de Jonathan Ive en las oficinas de Apple, ha habido 4 procesos completamente distintos, evolucionados uno del otro, en el que se han ido marcando diferentes tendencias, las cuales condicionaban los modelos de Apple que se comercializaban.

Se trata de la fase de la translucidez, la de los colores, el minimalismo y el aluminio oscuro, cada una de ellas con características diversas. Pero todas revolucionarias en los diseños.

Steve Jobs ya no está, falleció a los 56 años en 2011, pero su legado es innegable.