En 1999, Shawn Fanning creó Napster, el primer gran sitio de descarga de música del mundo. El sistema era pasmosamente simple, pero ingenioso: ponía en línea a todos sus usuarios, quienes podían acceder a todos los archivos musicales de su contraparte, permitiéndoles entrar así a una biblioteca musical virtual de millones de canciones, tecnología bautizada P2P (peer to peer).
La industria discográfica protestó por lo que consideraba un descarado robo de propiedad intelectual, sin ver un peso en el nuevo modelo de negocios. Napster, en cambio, para 2001 ya sumaba 26 millones de usuarios señalando que ellos no proveían el contenido, sino que el sistema sólo ponía en línea a sus usuarios, que eran lo que, de existir, cometían la ilegalidad.
Fue el comienzo de una larga disputa legal de la industria para detener la desenfrenada circulación de archivos con copyright en internet, disputa que ayer cumplió otro hito, cuando los principales sitios de EE.UU. realizaron un protesta masiva por la discusión de la denominada ley Sopa, sigla de Stop Online Piracy Act (Acta de Cese para la Piratería en Línea) iniciativa de la Cámara de Representantes de EE.UU., que busca precisamente detener las descargas ilegales de archivos, pero que muchos consideran que sólo es una ley de censura, y que tiene una iniciativa similar, llamada ley Pipa, que también regula la propiedad intelectual, pero patrocinada por el Senado de ese país.
"Imagina un mundo sin conocimiento libre...", escribió Wikipedia en su home, uno de los promotores de la protesta en la web (junto al sitio www.sopastrike.com), que según sus estimaciones sumó más de 10.000 portales y empresas del mundo.